Dime qué verduras cocinas y te diré qué aceite aromático utilizar

¿Quién dijo que las verduras hervidas o al vapor están sosas? ¿Y que hay que bañarlos en salsa para que tengan algo de sabor? ¿Por qué no sustituir salsas y otros aderezos hipercalóricos por un buen aceite aromático? Dinos qué verdura sueles cocinar y te diremos qué aceite aromático le va como anillo al dedo.

Acelgas o espinacas. Basta con cocinarlas al vapor con una patatita y algo de zanahoria para que estén deliciosas, pero si quieres añadirles algo de swing solo tienes que coronarlas con un chorro de aceite aromático al ajo frito.

Guisantes. Sí, sabemos que no son una verdura, sino una legumbre. Pero como todavía hay quien se deja engañar por su intenso color verde y su delicado sabor, los hemos incluido en esta lista. El toque mediterráneo del aceite aromático al romero fresco les sentará a las mil maravillas. Si tienes entre manos unos espárragos trigueros, el aceite de romero también va a ser su mejor amigo.

Alcachofas. Es posible que los fans de esta verdura prodigiosa, que permite numerosos tipos de cocción y siempre está riquísima, nunca la hayan probado con limón. El frescor cítrico es un gran compañero de viaje del contundente sabor de la alcachofa, y le aportará un toque la mar de original. Su aceite aromático es, pues, el de corteza de limón. Pura delicatessen.

Calabaza. Tanto si la cocinas al horno como a la plancha o si elaboras una crema, el aceite aromático de albahaca se llevará de maravilla con el sabor dulzón de la calabaza. Lo mismo ocurre si te van las zanahorias: nada mejor para una cremita de zanahoria con su toque de patata y queso que un chorro final de aceite aromático de albahaca.

Judías verdes. Si las sueles cocinar con patata y zanahoria, una gran opción es dejarlas enfriar y preparar una deliciosa ensalada veraniega con un buen chorro de aceite aromático de aceitunas negras. El resultado será un plato fresco y original, una especie de versión healthyde la ensaladilla rusa. ¿Tienes a mano un huevo duro o una lata de atún? Pues no se hable más. Verás qué gran resultado.

Y el bonus track…

Chocolate. Sí, sí, estás leyendo bien. ¿Conoces el postre clásico de pan con chocolate y aceite? Puedes prepararte tu propia versión si elaboras un pan delicatessenal horno —basta con cortar rebanadas muy finas de un pan bueno y hornearlas hasta que queden bien crujientes— y lo combinas con un chocolate negro de calidad —que puedes trabajar para que quede cremoso— y un poco de aceite con pimienta de cayena y especias. No querrás comer otra cosa durante el resto de tu vida.

Deja un comentario

Entradas relacionadas

Blog Sabor y Salud

¿Cómo tunear un bizcocho?

Leer más
Blog Sabor y Salud

4 tendencias gastronómicas que triunfan en el mundo

Leer más
Borges - aperitivo on cremas balsámicas
Blog Sabor y Salud

El ingrediente secreto para tu aperitivo

Leer más