¿Sabías que la bebida de nuez es ideal para preparar salsas?

Tunear las salsas es un recurso fantástico para innovar en los fogones: huiremos de los sabores de siempre sin tener que apuntarnos a un curso acelerado de cocina y nuestra dieta será más variada y divertida. Una buena idea es utilizar la bebida de nuez para dar a nuestras salsas tradicionales un toque diferente, saludable y contemporáneo, que nos va a hacer sentir el Dabiz Muñoz de nuestro grupo de amiguetes. Aquí encontrarás algunos consejos para disfrutar de todos los beneficios de esta bebida, de la que un vasito equivale a cinco nueces. Y que además está riquísima.

Bechamel
. Si sustituimos la leche por bebida de nuez para elaborar croquetas, canelones o lasañas, obtendremos una bechamel muchísimo menos pesada, más nutritiva y con un sabor elegante y discreto. Resultará perfecta para lasañas de verduras o croquetas de setas, o para gratinar brócoli o coliflor con un poco de queso. Si quieres rizar el rizo, puedes sustituir la harina de trigo por una de garbanzos, por ejemplo, y la mantequilla por aceite de oliva virgen extra. Habrás deconstruido la bechamel de siempre con un simple toquecito: ¡imaginación al poder!

Carbonara.¿Por qué no versionar esta mítica salsa italiana y sustituir nata y huevo por bebida vegetal de nuez y salsa de coliflor? ¿Y por qué no hacerlo el día que vengan a comer nuestros suegros o nuestro jefe? Esta versión vegana de la carbonara es tan sabrosa que no tiene nada que envidiar a la clásica, y nos vamos a sentir de lo más satisfechos cuando la plantemos ante nuestro jefe para demostrarle de lo que somos capaces. Y si te gusta vivir al límite, puedes sustituir el beicon por su versión vegana. Te amarán o te odiarán, pero acuérdate de las palabras de Madonna: «Más vale ser odiado que ignorado.» Y tan mal no le ha ido.

Veganesa.La clásica mayonesa tiene su versión vegana en la llamada veganesa: una salsa muy gustosa que puede elaborarse simplemente emulsionando bebida de nuez en aceite de oliva virgen extra. Una pizca de sal, un chorro de limón… ¡y tendremos una salsa magnífica para nuestras ensaladillas rusas o hamburguesas! La versión con ajo se conoce como ajonesa, y es un alioli 2.0 capaz de dejar sin palabras a los paladares más intrépidos.

Pesto
. Basta con batir los ingredientes del pesto estándar (aceite de oliva, albahaca, ajo y piñones) y añadir unas cucharadas de bebida de nuez para dar un toque especial a esta salsa tan socorrida. Nuestro pesto quedará cremoso y envolvente, más suave y delicado que el tradicional y con todo el sabor de las nueces. Si preparas una buena cantidad y la congelas en porciones individuales, te asegurarás una deliciosa cena para cualquier ocasión.

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