Tunea tus bocadillos: ideas para darles un poco de swing

Borges - bocadillos

¿La idea de comer bocadillos te deprime y te provoca sensación de aburrimiento? Eso te pasa porque estás pensando en el clásico bocata con una loncha de jamón grasiento y media de queso seco.

Pero… ¿y si le echamos fantasía? Hay formas de salvar hasta el más aburrido de los bocadillos, transformándolo en un manjar delicioso.

– Revive la mortadela con unos pistachos. Cualquier cosa sabe mejor con pistacho. Observa cómo se obra el milagro añadiendo un puñado de ellos a tu bocadillo de mortadela y queso. Basta con triturar unos cuantos pistachos sin sal con un poco de aceite de oliva virgen extra. ¿Otra opción? En lugar de pistachos añade un poco de pesto alla genovesepara conseguir un toque fresco y mediterráneo.

– ¿Bocadillo de calabacín? Sí, has oído bien. Prueba con unos calabacines marinados en aceite de oliva virgen extra, ajo y limón, combinados con atún o salmón. Yummy!

– De albóndigas. Sí, sí, de albóndigas. Ya lo comía Joey Tribbiani en Friends, en aquellos lejanos noventa, y siempre es bueno revisitar a los clásicos. La serie, por supuesto, fue un icono de aquellos happy nineties, y aquel señor bocata de albóndigas tiernas acompañadas de una rica salsa marinararesulta inolvidable.

– El bocadillo de calamares es un clásico. Nosotros te aconsejamos probarlo con un alioli de ajo negro y aceite de oliva virgen extra.

– Menta con pollo. El bocadillo de pollo puede resultar lo más aburrido del mundo, pero con un par de toques se convertirá en una delicia. Atrévete a aromatizarlo con hojas de menta, que pueden ser frescas o secas, según la intensidad que busques. Y si te van las emociones fuertes, un toque de pesto rossoserá el remate definitivo.

– Queso fresco y pera. Para una merienda genial, combina peras, miel y queso fresco en tu bocata de pan de chapata. Y si quieres tirar la casa por la ventana, unas pasas o unas nueces terminarán de perfeccionar tu obra de arte.

– Tomates secos en lugar de tomate natural. El fuerte sabor de los tomates secos casa perfectamente con el queso. Si pasas el bocadillo por el horno un par de minutos y le añades un toque de pesto alla genovese… ¡verás qué maravilla!