Smoothie bowls con frutos secos

Borges - Smoothie bowls
Las tendencias gastronómicas pasan, cada vez más, por acercarse al concepto “healthy”, algo recibido con aplausos en tiempos en los que uno busca cuidarse por dentro sin renunciar al disfrute de texturas y sabores. Precisamente, una de las modas que está pegando con más fuerza en medio mundo hoy por hoy es la de los llamados “smoothie bowls”; una revisión saludable del popular batido, convertido ahora en un completo desayuno a base de proteínas, lácteos, grasas vegetales y cereales. Coloca el smoothie en un bol, distribuye sobre él nutritivos ingredientes extra y… ¡listo! Ingredientes como, por ejemplo, semillas de chía, avena, plátano, açaí o frutos secos, que no se colocan al azar, sino todo lo contrario, formando un bonito mosaico de colores. Date un paseo por la red y podrás comprobarlo. De momento, aquí te dejamos algunas ideas:

De frutos rojos con almendras

Prepara un smoothie de textura densa (se toma con cuchara) a base de plátano, frambuesas y arándanos congelados, media taza de leche, dátiles y copos de avena. Puedes incorporar unas semillas de chía a la mezcla también. Las almendras naturales las reservamos como topping, que puedes combinar con copos de avena, frambuesas y fruta fresca.

De espinaca y aguacate con semillas de girasol

Prepara un smoothie verde con medio aguacate, 400 gramos de espinacas, medio plátano congelado, una taza de leche de almendra y una cucharadita de miel. Incorpora unos cubitos de hielo a la hora de batir. Y remátalo en el bol, por ejemplo, con semillas de girasol, arándanos desecados, pasas y coco rallado.

De mango y naranja con nueces

Esta vez en vez de leche optamos por yogur. Súmale la pulpa de un mango congelado, zumo de naranja, un puñado de nueces, semillas de lino y avena. Como topping, plátano fresco y fresas en láminas, granola y semillas de chía. Como ves, podemos elegir tanto verdura como fruta, o la combinación de ambas, para la base del smoothie. Y sumar ingredientes a nuestro gusto, desde fruta fresca, fruta desecada (higos, pasas, arándanos, ciruelas…), frutos secos (nueces, almendras, avellanas…), semillas, coco, granola o copos de avena.